Corte o Talla

Lunes, 15 Septiembre   

Muchas personas creen que un brillante y un diamante son dos cosas distintas, cuando en realidad es la misma, ya que como el diamante tiene varias formas de cortarse, la talla brillante es la más popular, que tiene forma redondeada. También existen otro tipo de tallas como: marquesa, corte esmeralda, princesa, cuadrado o de carré, en forma de corazón, de pera, oval o triangular.

Los buenos cortadores no comprometen belleza y brillantez por tamaño y éste es el punto en el que el novio debe poner más atención.

Una vez que el diamante se ha cortado se debe escoger la montadura. La mayoría de las diseñadas por Tiffany o Cartier, son simples y funcionales, ya que es la piedra lo que debe ser el centro de atención.

Mucha gente confunde el corte con la forma. El corte es el que le da brillo y destello al diamante. Cuando un corte tiene buenas proporciones, el diamante refleja mejor la luz, creando más brillo y destellos. Un buen corte debe colocar a cada una de las caras en una relación geométricamente exacta a las demás, lo que requiere una precisión y paciencia enormes. Normalmente un diamante bien cortado puede ser visto a veinte metros de distancia.

Al comprar un diamante debes ser muy precavido ya que actualmente pocos diamantes son cortados con una proporción correcta. Muchas veces dejan de hacerle la cantidad de cortes necesarios y por tanto se pierde brillo, pero se gana más peso, es decir, el comprador compra menos belleza y paga más.